Una calle pide a gritos que ojos humanos la miren


Por: Michel Álvarez Morales

Considero importante compartir con usted amigo lector un problema que viene afectando a mis vecinos y en particular a mí, hace ya un largo período de tiempo.

Soy ciudadano medialunero en la provincia Granma, resido en barrio Maceo, calle Horacio Rodríguez a la que todos llaman “calle del cementerio”, resulta que hace dos años y unos meses este vial fue reparado con un presupuesto destinado para la inversión de aproximadamente más de 190 mil pesos, obreros de la empresa reparadora de viales del municipio Manzanillo fueron los encargaos de ejecutar la obra ingeniera.

A unos meses de trascurrida la reparación, la calle comenzaba a sufrir un desgaste físico, no por el efecto del tránsito, sino porque no se cumplió con las normas de control y chequeo para evaluar la calidad de la obra. Había que ver a los obreros como negociaban cuando le ofrecían dinero por unos vagones de asfalto para echar en los patios o en una corraleta de caballos, era un desastre todo aquello y nadie chequeaba nada.

Calle afectada

Calle afectada

Posteriormente autoridades locales del gobierno tomaron la alternativa de colocar bultos de tierra en los lugares más afectados de la calle, pero el mal continuaba y ésta se deterioraba más y más.

Hasta la fecha no se ha realizado una reparación que valga la pena, evite el derroche de materiales que a mí juicio si se hiciera el trabajo cumpliendo con todas las indicaciones para este fin, se evitaban pérdidas económicas. Las imágenes demuestran la situación real de la calle, hace aproximadamente dos meses obreros de la empresa municipal de reparación de viales de Media Luna comenzaron a “compensar” los daños en esta parte del vial.

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Todas las mañana esperaban impacientemente la volqueta que suministraba la tierra con lajas de piedras para efectuar la reparación, muchas veces permanecían sentados en la cuneta porque el material nunca llegaba, así estuvieron varias semanas y resulta que hasta hoy la parte que usted observa en las imágenes se encuentra sin terminar, y ya la concluida hay que prestarle atención nuevamente porque se comienza a deteriorar, ¡mire amigo lector que buen trabajo realizaron!

Vecinos de la zona tienen inquietudes con respecto a esta situación y esperan una solución urgente por parte de las autoridades locales, ya que es un planteamiento histórico en cada una de las reuniones de rendición de cuenta del delegado ante sus electores y aún persiste el problema. Cómo se observa en las imágenes existe agua empozada que solo trae consigo enfermedades diarreicas, puesto que existen tuberías de agua potable que están sumergidas en esa agua contaminada, además de la propagación del mosquito, principal portador del dengue y otras enfermedades que hoy en día nuestro Sistema de Salud Pública combate sin descanso.

La calle del cementerio es por donde transitan todos los sepelios de la zona urbana del territorio, además, cada 7 de diciembre el pueblo acude por este vial al Panteón de los Mártires a rendir tributo a los caídos en tierras hermanas (Operación tributo), considero se necesita prestar atención urgente a esta situación, el vial continúa su deterioro y necesita de una reparación controlada y con calidad que permita su durabilidad.

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Una mirada por dentro al sábado medialunero


MichelPor: Michel Álvarez Morales

Como buen cubano y especialmente medialunero, me gusta distraerme un poco después de unas cargadas horas laborales en la semana, pienso ser merecedor de este cambio de actividad.

Quiero recordar de mi infancia, en esa etapa vivía con mi abuela, que Dios la tenga en la gloria siempre, recuerdo que ya tarde en las noches de sábado y domingo se escuchaban las orquestas tocar en la plaza, me encantaba cuando eran charangas que traían trompetas, flautas y otros instrumentos que armonizaban aquellas noches silenciosas en los barrios distantes a la plaza de la cultura y conquistaban tu oído con un ritmo muy cubano y contagioso.

Pero ya esta tradición terminó, ahora las noches no son silenciosas en los barrios, ni tampoco el sonido conquista los oídos de las personas, creo que sucede lo contrario, este sonido es estridente y muchas veces bastante grosero en su letra.

El pasado sábado 29 de marzo me decidí a dar una vuelta –como decimos acá en oriente– por el sábado medialunero, “actividad cultural” que cada fin de semana se realiza en nuestro municipio, por cierto, muy mala a mi gusto.

No me considero un joven fiestero, pero si me gusta cuando participo en una actividad de este tipo, que ésta deje una huella positiva en mi, y a la vez me aporte conocimientos, en este caso, cultural.

La verdad es que llevo tiempo asistiendo a este “espacio cultural” y en realidad nunca me ha aportado nada, puesto que a mis consideraciones, carece de argumentos y de un diseño bien pensado y concebido, que invite al público a cambiar este obsoleto modelo de “fiesta” con el cual muchos nos sentimos satisfechos e insatisfechos cada sábado que participamos. Sigue leyendo