¿Quiénes fueron los primeros en llegar? ¿cómo eran? (tercera historia)


Por: Dickie Vázquez Mestre (tercera historia)[i]

El Mesolítico Temprano de Cuba.- Una oleada humana llega a Cuba hace unos 4500 años. No es la primera, proceden del Norte de Venezuela  y a través de una larga migración, pasan por Colombia y ascienden hacia el Norte por Centroamérica hasta la frontera Hondureño – Nicaragüense;  de allí, aprovechando la cadena de alrededor de 25 islas, viajan hasta el Sur de Cuba. Se asientan en la Ciénaga de Zapata, en la península de Guanahacabibes, en   la actual Isla de la Juventud,  se propagan hasta el Sur de Camagüey y llegan al Guacanayabo. Estos grupos pertenecientes al Preagroalfarero Cubano, con tradiciones mesolíticas tempranas, habitaron Media Luna. La “Loma de García” es un buen ejemplo de un sitio arqueológico perteneciente a una de estas comunidades. Allí se acumulan varias decenas de metros cúbicos de conchas de caracoles del género y se han colectado diversos artefactos utilizados y fabricados por ellos a base de concha y piedra. Otros sitios pertenecientes  al mismo etnos se distribuyen por la zona de Cuchillo, por el Bucio, cerca de Guarajabo, en las cercanías de San José, en un sitio conocido como “La Pesquera”, en Demajagua y otros barrios medialuneros. Algunos parecen ser paraderos formados como resultado de migraciones estacionales pero “Loma de García” y “La Pesquera” son verdaderos sitios de habitación  utilizados, probablemente, durante muchos años. El nomadismo asociado con determinadas épocas del año ha generado el surgimiento de pequeños conchales mucho más reducidos pero que demuestran la presencia mesolítica temprana en Media Luna.

Estos hombres se dedicaban fundamentalmente a la pesca de plataforma y a la recolección litoral. Se dispersaron por toda Cuba. Se han reportado sitios en la costa norte de Matanzas, en Pinar del Río, en la costa sur de Guantánamo. Llegaron a las otras Antillas Mayores y las Bahamas.

Dominaban las técnicas para procesar las conchas de los caracoles que formaban parte de su dieta: la fractura por percusión, la abrasión, el corte por fricción. En su ajuar se incluyen puntas de lanzas, cuchillos, raspadores, perforadores, hachas, platos, picos enmangables y de mano, anzuelos, cucharas y gubias; todo esto confeccionado a partir de las conchas de los caracoles. Sus instrumentos de trabajo obtenidos como producto de esta industria son elementos diagnósticos para este etnos. Se le ha denominado algunas veces como la “cultura de la concha”, pero también se valían de pequeñas lascas filosas de sílex  para cortar así como de rústicos tajadores. Usaron los guijarros en su forma natural como martillos o percutores para machacar, para triturar. Fueron capaces de construir canoas rústicas para lo cual ahuecaron troncos valiéndose de sus instrumentos de concha -especialmente de las gubias- y del fuego. Llegaron a confeccionar algún tipo de red para lo cual se valieron de agujas hechas con huesos de pescados y que sumergían utilizando guijarros a los que les hacían una especie de cintura muy tosca y que son denominados “sumergidores de redes”. Usaron el fuego para procesar y conservar sus alimentos. Realmente fueron muy hábiles y estaban perfectamente adaptados al medio.

Habitaron tanto cuevas y abrigos rocosos como áreas despejadas, algunos penetraron 5 y más kilómetros alejándose de las costas. Los sitios del interior, los más alejados de las costas, son generalmente pequeños, pueden ser circulares o totalmente irregulares. En Media Luna todos los que han sido detectados, con la excepción de Loma de García, están totalmente alterados ya que se encuentran en terrenos arados, son muchos los potreros y cañaverales donde aparecen estos conchales. Los sitios costeros encontrados en Cuba son, en su mayoría, grandes y tienen forma elipsoidal.  Eran éstos los sitios de habitación estable, los del interior parecen haber surgido como consecuencia de las migraciones estacionales[i].

Se piensa que en áreas despejadas vivieron en casas rectangulares que podían albergar hasta 50 personas y en otras de forma circular, más pequeñas, que aceptarían un máximo de 10 individuos. Sus sitios, obviamente, siempre se encuentran cerca de fuentes de agua potable.

Sus ritos y costumbres funerarias tenían algunas particularidades interesantes. Enterraban a sus muertos en los propios sitios de habitación; ya sea en cuevas o en áreas despejadas. Así, utilizaron solapas y cavernas, con frecuencia, para sus ritos funerarios. Estos ritos, como sucede de forma general en toda la comunidad primitiva, y aún mucho después, estaban relacionados con el culto a  los antepasados y con creencias totémicas después del consabido proceso de divinización. También está presente el animismo, que se deduce a partir de la presencia de ofrendas funerarias en sus enterramientos; algunas veces sepultaban sus muertos más de una vez, (enterramientos secundarios), todo esto asociado a un complejo rito mortuorio. En ocasiones se aprecia una orientación de los cuerpos con el cráneo hacia el este. Entre las ofrendas aparecen los adornos,  armas, útiles de trabajo o de  uso personal. Algunos cadáveres han aparecido cubiertos con polvo de ocre rojo o depositados sobre una capa de conchas  de moluscos univalvos nacarados. También han sido  exhumados enterramientos colectivos junto a sus sitios de habitación. Eran de estatura media, cráneos no deformados con órbitas cuadradas y un ancho espacio Inter-orbital. En general presentan un fuerte desgaste  en su dentición probablemente como consecuencia del excesivo consumo de moluscos pobremente cocinados y del uso de su dentadura en las más disímiles tareas.

Los conjuntos de sitios, a veces, distaban mucho entre sí, esto pudo acarrear una profundización de la división del trabajo en dependencia de la actividad específica a realizar por el subgrupo en el paradero en cuestión y su paulatina especialización.

Un conchal como El Bucio, a orillas del río Macaca, debió estar enclavado en una zona de una exuberante vegetación boscosa sin  embargo en Demajagua está prácticamente inmerso en los manglares costeros. La fauna, la flora y como consecuencia, las actividades de apropiación, debieron diferir bastante. Siendo La Pesquera el sitio cabecera, los habitantes de El Bucio y Demajagua debieron tener actividades muy específicas en las cuales debieron especializarse.

Las huellas de este mesolítico temprano están dispersas por todo el territorio medialunero, los reportes de sitios son frecuentes pero, con el avance de las aguas en nuestras costas, muchos han sido los sitios que han quedado sumergidos.  Más, complace saber que, cuando se construían  las pirámides del viejo imperio egipcio, grupos humanos ya se movían por el territorio medialunero.


[i] Colectivo de Autores. Historia de Cuba: La Colonia. Ob cit. p10.

[i] “Historia de Media Luna, primera parte. Comunidades Aborígenes”. Ob Cit.p8.

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2 pensamientos en “¿Quiénes fueron los primeros en llegar? ¿cómo eran? (tercera historia)

    • saludos hermano, gracias por tu comentario, sus aportes también son parte de mi blog, recuerda que una vez te hablé de crearte un usuario, quiero que hagas publicaciones sobre Media Luna y las coloques a tu nombre en mi blog, elige un tema para tu sesión, el que más te guste, y me dices después, un abrazo de un amigo desde Media Luna

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