Dos viajes y un motivo


MichelPor: Michel Álvarez Morales

Quisiera aclarar antes de comenzar con mi comentario que no estoy haciendo un trabajo de corte periodístico, la intención, es exponer mis vivencias en un viaje que tuve que realizar a La Habana por cuestiones personales junto a mi compañera de vida y amor.

La historia es la siguiente:

Mi compañera es estudiante residente de segundo año de medicina con nacionalidad hondureña, actualmente se encuentra cumpliendo con su deber en la provincia Granma, municipio Media Luna,  por sus resultados obtenidos en el primer año de residencia médica y una vez concluido el curso escolar 2012-2013, se le concedieron 21 días de vacaciones en su país natal, comprendidos entre el 10 de agosto hasta el 31 de este mismo mes, las que disfrutó junto a sus familiares e hija.

Como es lógico el 31 de agosto tuvo que regresar a nuestra patria para continuar con sus estudios, el traslado lo realizó en el vuelo Honduras-Cuba, con una breve escala en Belice, el avión arribó en horario de la noche, recuerdo eso porque mi compañera me llamó unos minutos después de haber arribado, eran aproximadamente las 12:00 de la noche.

Ya en Cuba, después de una larga jornada de chequeo de equipajes en la aduana, se les informa que muchos de estos los tuvieron que dejar en Honduras y Nicaragua porque el avión estaba sobrecargado, una respuesta que no agradó a la mayoría de los pasajeros, particularmente a los estudiantes que regresaban a Cuba para continuar con sus estudios.

Gracias a dios mí compañera se pudo trasladar a Media Luna sin dificultades y con su llegada a este municipio comenzaba la batalla titánica, “la aduana”, la reclamación de los dos equipajes que le faltaron. Para que contarte hermano(a) como decimos en buen cubano. En estos trámites mi compañera gastó más de 120 pesos en recargas a su tarjeta propia de ETECSA para llamar a la aduana al compañero responsable de esta tarea, siempre que llamaba, nunca estaba y nadie daba una respuesta clara del asunto.

Mi compañera tomó la alternativa de reclamar desde su país natal por medio de su mamá, gracias a ella supimos de la llegada del primer equipaje que fue el sábado 7 de septiembre y el segundo que llegó el sábado 14 de septiembre; continuaron las llamadas a la aduana al compañero responsable, en esta ocasión tuvimos la oportunidad de encontrarlo dos veces, mi compañera le preguntaba por sus equipajes hasta presentando por esta vía los números que le habían otorgado a cada maleta para que él los buscara en la lista de equipajes extraviados, la dichosa lista nunca aparecía, nunca le dieron una respuesta clara a mi compañera.

Otra variante que aplicamos fue llamar al aeropuerto de Holguín para verificar si las habían mandado para allí, puesto que a muchos de los pasajeros le acercaron un poco sus equipajes a las provincias donde estaban haciendo estancia, pero al llamar nos informaron que no estaban en Holguín, es decir, continuaban en La Habana.

Nuestra libreta de contactos telefónicos adjuntó más de 10 números a los cuales realizamos varias llamadas y nuestros bolsillos lloraban del gasto que estábamos haciendo.

Al ver tantos problemas, decidimos partir para La Habana el viernes 20 de septiembre, llegamos a la Ciudad de Bayamo alrededor de la una de la tarde y marcamos en la lista de espera, y espera, y espera, y no llegaba nada para la capital, bueno al final nunca llegó nada, tuvimos que pernoctar allí en la terminal, los pies de mi compañera superhinchados, pero siempre firme en la búsqueda de sus equipajes.

Una experiencia muy amarga en la terminal ASTROS de Bayamo fue la corrupción que se nota a simple vista con la venta de pasajes como decimos los cubanos “por debajo de la manga”, es desagradable ver como delante de los pasajeros hacen maravillas por tal de obtener a cambio dinero, fíjate bien, dinero y mucho dinero por cada pasaje, sin tener en cuenta que la persona que compra a este precio es un obrero(a) que necesita viajar y no mira atrás para comprarlo por tal de llegar a su destino y resolver sus problemas personales.

También están aquellas personas que tienen un determinado nivel económico y lo pueden adquirir sin problemas, entonces cabe preguntarse, ¿cómo es posible que se venda el pasaje cuando la compañera(o) de la taquilla donde llaman la lista de espera, dicen muchas veces que el ómnibus no trae capacidad disponible? o el caso del anciano – como lo había allí ese día – necesitaba viajar urgente el pobre hombre, éste se encontraba desde temprano en la mañana y tuvo que amanecer sábado para poder viajar.

En esta entidad existe un puente relacional para la venta ilícita de los pasajes desde el departamento de despacho de equipajes hasta las taquillas de venta, esa es una de las variantes que usan. Corresponde a los responsables chequear esta situación para que no se siga extendiendo este mal.

Gracias al señor pudimos salir en la mañana del sábado destino a la provincia Ciego de Ávila, también gracias al chofer de la Transtur que al plantearle mi situación nos llevó, pero con la condición de un pago de 70 pesos por cada uno, es decir 140 pesos, y seguía la cuenta aumentando.

Llegamos a Ciego de Ávila alrededor de la una de la tarde, allí estuvimos dos horas aproximadamente, otra situación con la lista de espera y los “pasajes por debajo de la manga”, pero aquí son más que expertos; en este lugar los choferes se ponen de acuerdo con ciertos personajes etiquetados como “palas” o “yuntas” tienen otras etiquetas también, éstos se encuentran rondando por los alrededores e interiores de la terminal ASTROS y se roban la atención de los pasajeros informando que saldrá un ómnibus destino Habana con un precio de 150 pesos, los viajeros salen de la terminal y se ubican en un punto no muy lejano a la misma, el personal de la taquilla vende las capacidades que los choferes les informan a un precio tarifa de 83 pesos, dejando como reserva los asientos de los pasajeros que tuvieron que abonar 150 pesos (miren bien, son 67 pesos de diferencia), una vez que sale el ómnibus de la terminal, recoge a los pasajeros en el punto acordado, los choferes se bajan recogen su parte del dinero, continúan viaje y los “palas” salen dando saltos de alegría al caminar por un parque que está cerca del zoológico de Ciego de Ávila, TODO ESTO LO PUDE OBSERVAR DESDE EL ÓMNIBUS, expertos verdad, cubanos caramba.

Bueno después de un largo viaje pudimos llegar a nuestro destino, La Habana, arribamos aproximadamente 11:15 pm, ya bastante tarde, pernoctamos en la casa de un familiar mío y al día siguiente salimos temprano para el aeropuerto.

Mi próximo comentario relata lo ocurrido en el aeropuerto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s